Psicología y Sociedad

Ámbar y la Muerte de una Sociedad

Debo ser honesto. Hoy debía escribir un artículo sobre otra temática relacionada con psicología y salud mental, pero todos hemos sido conmovidos por un terrible asesinato ocurrido a una adolescente de 16 años. Ámbar estuvo desaparecida durante un poco más de una semana y fueron intensas las búsquedas para encontrarla. Hasta que el día 6 de agosto encontraron su cuerpo. Y frente a múltiples emociones y preguntas que surgen frente a este tipo de situaciones, me pregunto ¿qué mató a Ambar?

Se que existe un imputado por el horroroso crimen, pero mi pregunta no es quién, sino qué.

Chile no es Jaguar

Chile es uno de los países con más altos índices de trastornos en Salud Mental y posee uno de los mayores índices de consumo de medicamentos para atacar esta situación. También tenemos un alta tasa de maltrato infantil, con alrededor de un 75% de niños, niñas y adolescentes que dicen haber sufrido algún tipo de maltrato.

Este mismo país, es uno de los que presenta los mayores índices de desigualdad e inequidad. Y es el mismo que presenta una de las menores inversiones en el tratamiento y prevención de la Salud Mental (1,9% del presupuesto total de salud, 2019). Es el país que vivió una dictadura y que en ella se instalo a la fuerza el modelo neoliberal, en donde se ensalzaron valores como el individualismo, la competencia y la monetización de la vida, por sobre la comunidad, la cooperación y la solidaridad.

La Indolencia Fue

Ámbar murió por la indolencia de una sociedad que esta enferma, hace mucho tiempo y que parece a nadie importar. Es esta misma indolencia que mato a Lissette Villa y a tantos otros niños, niñas y adolescentes. Es la sociedad de pidió un castigo ejemplar para Cristóbal Cabrera a los 11 años y lo llamo delincuente. Es la sociedad que no sabe quién es Cristóbal, por que simplemente lo llamo por su apodo, el Cisarro.

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Psicología y Sociedad

Es un estado que se preocupó de tener una ley de Responsabilidad Penal Adolescente antes que una ley de Protección Universal a la Infancia y Adolescencia. Porque seamos honestos, los niños y niñas no votan.

Hoy todos se conmueven que esta trágica muerte, pero esta misma sociedad es la que mañana le dará la espalda a todos y todas las personas que estén en una situación de vulnerabilidad. Es la sociedad que le da 100 pesos a un niño/a qué reparte calendarios mesa por mesa en los Mall y se sienten bien por haber ayudado, sin preguntarse porqué ese niño/a esta en la calle. Es la sociedad que no ve que existen personas en situación de calle, que invisibilidad el dolor ajeno. Es una sociedad que juzga antes de conocer, que justifica el castigo físico y la violencia.

Ámbar murió porque no te importa que existan miles de abuelos/as con hambre, no te importa que existan miles de familias sin esperanza de un futuro, no te importa que los niños y niñas pasen frio en su escuela o hogares, simplemente no te importa que hay gente que sufre a diario y no se hace nada.

Conclusión

Lamentablemente Ámbar como miles de otros niños, niñas, adolescentes, adultos hombres y mujeres, abuelos y abuelas, mueren por que hemos logrado ocultar muy bien nuestras falencias como sociedad. Aún nos sorprendemos porque hay gente en las filas de las AFP para solicitar un tramite que se puede hacer por Internet. No se sorprenda, en Chile la pobreza, inequidad y desigualdad existe y es aproximadamente el 70% de la población. Personas que no tienen acceso a la salud, educación, internet ni sueldos dignos. Pero a usted no le importa.

A Ámbar la mataste tú, la mate yo y la matamos todos y todas.

Que no sea en vano, no depende de ella, ahora depende de todos/as nosotros.

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